Árnica: Un potente antiinflamatorio natural

Tendemos a pensar que únicamente los seres humanos modernos tenemos a nuestro alcance productos capaces de aliviar el dolor y combatir cualquier clase de patología, mientras que las personas de la antigüedad, e incluso las de la prehistoria, estaban indefensas ante cualquier problema de salud. Nada más lejos de la realidad. Desde su surgimiento en la Tierra, el homo sapiens ha sabido utilizar los recursos que le ofrece la naturaleza para salvaguardar su organismo. Puede decirse que la naturaleza es la mejor industria farmacéutica del mundo.


Plantas como el jengibre, la cúrcuma o el romero han sido utilizados con fines medicinales desde tiempos inmemoriales, de igual modo que la árnica, un potente antiinflamatorio natural cuyas beneficiosas propiedades sobre las articulaciones y los músculos han llevado a que sea conocida como la flor de los deportistas, ya que son innumerables los que la utilizan para recuperarse del desgaste de sus entrenamientos.

Hay que dejar claro que la árnica solo es beneficiosa mediante su uso tópico, es decir, como aceite, gel o pomada, y que no se puede ingerir como infusión o alimento, a diferencia del jengibre o el romero, ya que puede resultar tóxica y provocar mareos y vómitos.

A continuación te mostramos para qué sirve el árnica y sus beneficios en tratamientos naturales.

Qué es el árnica y para qué sirve

El árnica montana L., conocido comúnmente como árnica, es una planta de la familia de las asteráceas originaria de Europa central y del sur y que también se ha extendido por zonas montañosas y suelos ácidos de América del Norte y Asia. En España se puede encontrar en los Pirineos y en las montañas de la cornisa cantábrica y Galicia.

Las principales cualidades de la árnica son sus efectos antiinflamatorios, perfectos para eliminar los moratones y reducir las hinchazones de las lesiones, sus efectos analgésicos, que alivian los dolores musculares y articulares, y sus propiedades antimicrobianas y antibacterianas, muy eficaces para la cicatrización de heridas y zonas irritadas o enrojecidas.

Los principales beneficios del árnica

No es de extrañar que el árnica haya sido utilizado desde el albor de los tiempos por sus propiedades medicinales. En la actualidad no es necesario que la recolectes en el bosque, afortunadamente, y puede encontrarse como producto natural en diferentes presentaciones, como el aceite o el gel de árnica.

Entre los principales beneficios del árnica destacan los siguientes:

  • Reduce el dolor y la inflamación: sus efectos antiinflamatorios y analgésicos son muy eficaces en caso de torceduras, golpes y distensiones musculares. Se recomienda su aplicación tanto antes como después de practicar ejercicio.
  • Estimula la circulación sanguínea: lo que favorece la reducción o eliminación de hematomas y varices.
  • Favorece la salud de nuestra piel: el árnica también cuenta con propiedades antioxidantes que previenen la aparición de estrías y de acné, además de retrasar el envejecimiento de la piel.
  • Cicatriza las heridas: es muy eficaz para tratar heridas, arañazos o escoriaciones gracias a sustancias antiinflamatorias como las citocinas y las prostaglandinas.

Además, y como ya te hemos indicado, el aceite o el gel de árnica alivian el dolor de las articulaciones y músculos, e incluso se recomienda su aplicación en procesos posoperatorios para tratar los tejidos de la zona afectada.

La árnica nos lleva acompañado desde hace decenas de miles de años y todo parece indicar que lo seguirá haciendo. Este potente antiinflamatorio natural sigue siendo uno de los más excelsos productos de esa gran farmacia que es la naturaleza.


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