Un pequeño gesto si vas a pasar horas en el coche

Los viajes largos en coche implican pasar bastante tiempo sentados y prácticamente en la misma posición. Incorporar pequeñas pausas durante el trayecto permite levantarnos, caminar unos minutos y recuperar el movimiento antes de continuar. No hacen falta rutinas complicadas: unos sencillos hábitos durante las paradas pueden hacer que el viaje resulte más llevadero.


¿Por qué conviene moverse durante un viaje largo en coche?

Cuando conducimos o viajamos como pasajeros durante varias horas, nuestro cuerpo permanece mucho tiempo en una posición relativamente fija.

Por eso, las paradas no sirven únicamente para descansar de la conducción. También son una buena oportunidad para levantarnos y recuperar el movimiento.

No hace falta realizar ejercicios complicados ni buscar una rutina específica. Caminar unos minutos y cambiar de postura ya rompe ese periodo prolongado de inactividad.

Qué puedes hacer cuando pares durante el viaje

Camina unos minutos

En lugar de bajar del coche únicamente para ir al baño o tomar algo, aprovecha para dar unos pasos.

Puedes recorrer tranquilamente el área de descanso o simplemente caminar durante unos minutos antes de volver al vehículo.

Mueve hombros, brazos y piernas

Después de permanecer sentado durante bastante tiempo, realiza algunos movimientos suaves.

Puedes mover los hombros hacia atrás, flexionar y extender suavemente las piernas o mover los tobillos. No necesitas buscar grandes estiramientos: el objetivo es simplemente volver a moverte.

Cambia de postura antes de continuar

Aprovecha que estás de pie para cambiar completamente la posición que has mantenido durante el trayecto.

Evita movimientos bruscos o intentar estirar más de lo que te resulte cómodo. Cada persona tiene una movilidad diferente y cualquier movimiento debe adaptarse a ella.

La postura dentro del coche también importa

Además de las paradas, merece la pena prestar atención a cómo nos sentamos.

Ajusta correctamente el asiento

Si conduces, coloca el asiento de manera que puedas manejar los pedales y el volante cómodamente sin tener que estirarte excesivamente.

La espalda debería quedar bien apoyada y los hombros, en una posición relajada.

Si eres pasajero, evita mantener durante horas una postura incómoda simplemente porque inicialmente te parecía confortable.

Las pausas también forman parte del viaje

Cuando tenemos ganas de llegar, es fácil pensar que parar supone perder tiempo. Sin embargo, en un trayecto largo, las pausas forman parte del propio viaje.

Y pueden servir para algo más que tomar un café.

Caminar, cambiar de postura, beber agua y dedicar unos minutos a movernos son pequeños hábitos de bienestar que podemos incorporar fácilmente a nuestros desplazamientos.

De estar sentado a volver a moverte

Levantarte, caminar unos minutos y cambiar de postura son pequeños gestos que también podemos incorporar a nuestra vida cotidiana. En el blog encontrarás otros hábitos saludables para mejorar la movilidad que pueden ayudarte a mantener el movimiento presente en tu día a día.

Aunque aquel consejo estaba pensado para el día a día, la idea también puede trasladarse a un viaje: cuando llevamos mucho tiempo en una misma posición, podemos buscar pequeños momentos para recuperar el movimiento.

Un gesto sencillo para tu próximo viaje

La próxima vez que tengas varias horas de carretera por delante, prueba algo muy sencillo.

Cuando llegue el momento de hacer una parada, camina unos minutos antes de volver al coche.

No necesitas contar pasos ni convertirlo en un entrenamiento.

Muévete, cambia de postura y después continúa tu camino.

A veces cuidar nuestros hábitos durante un viaje empieza simplemente por recordar que la pausa también forma parte del trayecto

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